TRASTORNOS DE PERSONALIDAD

Según el DSM V, los criterios diagnósticos generales para un trastorno de la personalidad son:

  • Un patrón permanente de experiencia interna y de comportamiento que se aparta acusadamente de las expectativas de la cultura del sujeto. Este patrón se manifiesta en dos (o más) de las áreas siguientes:
    • Cognición (formas de percibir e interpretarse a uno mismo, a los demás y a los acontecimientos)
    • Afectividad (la gama, intensidad, labilidad y adecuación de la respuesta emocional)
    • Actividad interpersonal
    • Control de los impulsos.
  • Este patrón persistente es inflexible y se extiende a una amplia gama de situaciones personales y sociales.
  • Provoca malestar clínicamente significativo o deterioro social, laboral o de otras áreas importantes de la actividad del individuo.
  • El patrón es estable y de larga duración y el patrón se remonta al menos a la adolescencia o al principio de la edad adulta.
  • No es atribuible a una manifestación o a una consecuencia de otro trastorno mental.
  • No es debido a los efectos fisiológicos directos de una sustancia (droga, medicamento) ni a una enfermedad médica (traumatismo craneal)

Dentro de los trastornos de personalidad encontramos, entre otros:

TRASTORNO LÍMITE DE LA PERSONALIDAD

Según el DSM-V, es definido como un patrón dominante de inestabilidad en las relaciones interpersonales, la autoimagen y la afectividad, y una notable impulsividad que comienza al principio de la edad adulta y se da en diversos contextos (cumpliendo 5 o más de los siguientes ítems), con esfuerzos frenéticos para evitar un abandono real o imaginario, con unas relaciones interpersonales inestables e intensas con características de alternancia en extremos de idealización y devaluación. Pueden presentar una alteración de la identidad, autoimagen o sentido de sí mismo acusada o persistentemente inestable. Con impulsividad en al menos dos áreas que son potencialmente dañinas para sí mismo, como, por ejemplo, gastos, sexo, abuso de sustancias, atracones de comida, conducción temeraria, etc. Comportamientos intensos o amenazas suicidas recurrentes o comportamientos de automutilación. Irritabilidad afectiva debida a una notable reactividad del estado de ánimo (por ejemplo, intensa disforia, irritabilidad, ansiedad que suelen durar unas horas y raras veces unos días). Sentimientos crónicos de vacío. Ira inapropiada e intensa, (por ejemplo, muestras frecuentes de mal genio, enfado constante, peleas físicas recurrentes). Ideación paranoide transitoria relacionada con el estrés o síntomas disociativos graves.

TRASTORNO NARCISISTA

Definido como un patrón general de grandiosidad (en la imaginación o el comportamiento), una necesidad de admiración y una falta de empatía, que empiezan al principio de la edad adulta y en diversos contextos (dándose al menos 5) como sentido grandioso de autoimportancia, está preocupado por fantasías de éxito ilimitado, poder, brillantez, belleza o amor imaginarios, cree que es especial y único y que solo pueden comprenderle o relacionarse con otras personas especiales o de alto status, exige una admiración excesiva, es muy pretencioso, explota las relaciones interpersonales, saca provecho de los demás para alcanzar sus propias metas, carece de empatía, envidia a los demás o cree que los demás lo envidian y presenta comportamientos o actitudes arrogantes, de superioridad.

TRASTORNO HISTRIONICO

Patrón dominante de emotividad excesiva y búsqueda de atención, que comienza en el inicio de la edad adulta y presente en diversos contextos con la presencia de (al menos 5) incomodidad en situaciones en las que no es el centro de atención, su interacción con los demás se caracteriza frecuentemente por un comportamiento seductor o provocativo inapropiado, presenta expresión emocional superficial y rápidamente cambiante, utiliza constantemente el aspecto físico para atraer la atención, con una forma de hablar excesivamente subjetiva y carente de matices, muestra dramatización, teatralidad y exagerada expresión emocional, es sugestionable y considera sus relaciones más íntimas de lo que son en realidad

TRASTORNO ANTISOCIAL DE LA PERSONALIDAD

Patrón dominante de inatención y vulneración de los derechos de los demás, que se produce desde los 15 años de edad, y que se manifiesta por tres (o más) de los hechos siguientes: Incumplimiento de las normas sociales respecto a los comportamientos legales, que se manifiesta por actuaciones repetidas que son motivo de detención. Engaño, que se manifiesta por mentiras repetidas, utilización de alias o estafa para provecho o placer personal. Impulsividad o fracaso para planear con antelación. Irritabilidad y agresividad, que se manifiesta por peleas o agresiones físicas repetidas. Desatención imprudente de la seguridad propia o de los demás. Irresponsabilidad constante, que se manifiesta por la incapacidad repetida de mantener un comportamiento laboral coherente o cumplir con las obligaciones económicas. Ausencia de remordimiento, que se manifiesta con indiferencia o racionalización del hecho de haber herido, maltratado o robado a alguien.